Diana Salgado, la JLo colombiana.
| Famosos - Farándula |
Al interponer una acción de tutela, Diana María Salgado solo buscaba que le devolvieran el título de Señorita Valle.

Lo que nunca se imaginó es que al ganar el pleito jurídico se quedaría con otro título que no le había sido entregado en Cali: el de la cola más popular del año. Aunque en Cartagena no quedó ni entre las diez semifinalistas, ahora su nombre suena tanto o más que el de la nueva Señorita Colombia.
Boom, boom!"... así fue como un periodista describió la pasarela de la Señorita Valle. Como dos golpes secos que dejaban sin aliento al público que, atónito y ansioso, esperaba a que la última de las candidatas que competían por la corona de Señorita Colombia le diera la espalda. Y es que el '¡Boom, boom!' de Valle se hizo sentir desde que se bajó del avión, en un vuelo tan esperado como el que llevó a Cartagena a las otras 23 candidatas.
Los flashes de las cámaras y los aplausos recibieron a una reina restituída por una acción de tutela: "Yo lo único que quería era que me devolvieran mi nombre. Nunca fui inferior a la corona que me entregaron los vallecaucanos y eso era lo que quería que supiera todo el país".
Fue sorprendente ver cómo los noticieros de televisión dedicaban la mitad de sus espacios de farándula a las voluminosas posaderas de la Señorita Valle; es más, la exhibición fue tanta que varios días después de que se conociera el nombre de Bolívar, como la nueva reina, Diana casi no puede salir del hotel.
-Al final, tomé un taxi, porque quería irme a comprar ropa. El taxista me reconoció y decidió tomarse el día libre y hacer de guía y escolta.
No solo guardianes le aparecieron a la bugueña. También fanáticos que insistían en tomarse fotos, aunque ella les dijera que la reina estaba en otro lado.
Lo más lindo de todo esto fue poder vivir el afecto del pueblo cartagenero. Yo no traje barra, solo vinieron mis papás y mi abuelita, pero cada vez que salía a desfilar se escuchaban barras por todos lados.
Quizá pocos hayan sacado cuentas, pero la cola de esta mujer estuvo expuesta en todos los medios de comunicación durante ocho días seguidos: ¡Ocho días! Tiempo suficiente para que no hubiera tienda, restaurante o centro comercial del país en el que no se hubiera emitido un juicio de valor, al ver a la mujer de caderas pronunciadas contoneándose y defendiendo su posición:
-Mi caso era una oportunidad para reivindicar a la verdadera mujer colombiana, a esa que sabe lo que tiene y lo puede mostrar con orgullo. Ahora me dedicaré a que el cuerpo descanse, a pedirle perdón por tanta agresión.
El reinado se acabó y comenzaron las llamadas. Sin proponérselo, la reina del Valle del Cauca consiguió un título que aún no está dentro de las cuentas de Raimundo: el de la cola más famosa del Concurso Nacional de Belleza.
- Lo curioso es que me tocó dejar de hacer ejercicio y hacerme masajes para que se me bajara, porque la tuve muy dura y estaba más grande. No podía hacer ejercicio porque mí cola se crecía. Por mi contextura, por mi estructura ósea, sé que no le puedo meter peso, porque me pasa lo que me pasó: se me creció el enano.
Pero eso no fue lo único que se le creció. También le crecieron las ofertas. Al día siguiente en su teléfono ya había, incluso, una para posar desnuda en una revista.
-Pero ni siquiera se han considerado. He dejado en claro que no quiero ninguna de esas ofertas. No me sentiría bien haciéndolo.
A la reina del escándalo se le creció todo, incluso su comitiva, pues como no sucedía desde hace mucho tiempo en el concurso de belleza (la última fue la inolvidable Yeris Paola Sepúlveda, después de su intento de hablar inglés en una entrevista desde el Hilton), una candidata que ni siquiera clasifica entre las finalistas tiene que contratar jefe de prensa.
-La verdad es que la situación mía fue muy diferente. Abelardo (de la Espriella) tiene un despliegue completo en materia legal. Mi jefe de prensa ha sido el cerebro detrás de esto.
Y hablando de cerebro, uno se pregunta a qué se puede dedicar una reina que se vuelve famosa exclusivamente por sus curvas. Aquí Diana toma aire y sus palabras toman un matiz de contundencia.
-Tengo que terminar mis preparatorios, graduarme para comenzar mi especialización en derecho financiero en la Universidad de los Andes. Mi meta es ejercer.
¡Ténganse! La Señorita Valle se ve en poco tiempo metida en los juzgados defendiendo clientes. ¡Ay, Dios! Si esta mujer logró armar trancón en Cartagena, en medio de mujeres de concurso, imagínense lo que podría provocar entrando a una sala en Paloquemao...
- Solo sé que la ley es para todos y es de obligatorio cumplimiento. No hay nada subjetivo en que haya sido o no reina, soy una ciudadana del común que llegará a cumplir con su trabajo.
Trabajo, trabajo. Esa es la palabra que más le gusta por estos días y de la que más le gusta hablar.
-Desde que perdí el título me llegaron ofertas, pero no había dado ninguna respuesta porque estaba esperando saber si me restituían como Señorita Valle. Ya tengo varias propuestas y por ahora solo puedo decir que soy una mujer que toma las oportunidades cuando se le presentan; eso sí, sin dejar mi carrera a un lado.
Las ofertas de trabajo no bajarán, pero tampoco otros asuntos...
- La cola seguirá igualita, hay que dejarla tranquila. Pobrecita. Lo que más disfruto ahora es que la gente me vea en persona, para que compruebe que soy una mujer normal, una colombiana como cualquiera que puede lucir su belleza en cualquier escenario.
Prepárense, entonces, porque la cola que se hizo famosa en Cartagena no piensa irse a descansar.
Ella, oronda, seguirá con su ¡Boom, boom! y ya tiene claro que el primer escenario en el que retumbará de nuevo será en su tierra, durante la Feria de Cali.
-A pesar del pleito jurídico, antes que cualquier cosa soy la reina de los vallecaucanos y ellos van a tener su reina, por eso van a contar conmigo para lo que necesiten. La ventaja es que por primera vez quien maneja la agenda es la Señorita Valle personalmente.
Ah, y eso sí, el '¡Boom, boom!' paseará solo, por ahora, a pesar de los rumores que incluso la relacionaron con el cantante Cabas.
-Me ennoviaron con Garrido, el golfista, y solo somos amigos, también con Cabas, pero pasaba lo mismo. La verdad es que estoy conociendo a alguien, pero no estoy ennoviada ni entregada al amor.
El novio esperará, pero no las oportunidades. Nos tocó prepararnos, porque de ese '¡Boom, boom!' de Diana María Salgado que vieron los cartageneros habrá, y para rato: "Yo siempre le saco provecho a todo, ¡así que pilas conmigo!".
¿Y qué pasará con Catalina Robayo, la reina que se quedó en el camino?
La virreina del Valle, que alcanzó a participar al comienzo del Miss Colombia cuando Diana perdió el título, frente a las declaraciones de Raimundo Angulo -quien manifestó que la esperaba el próximo año nuevamente como Señorita Valle- aseguró que la idea le está dando vueltas en la cabeza: "Aunque estoy alejada del reinado totalmente, sí estoy pensándolo, es una gran posibilidad, me siento agradecida con el Concurso Nacional de Belleza por darme la oportunidad de volver. A mí me encantaría representar a mi departamento y para eso me estoy preparando, cuidando y acatando los reglamentos, aunque la decisión final todavía no está tomada".
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